La Federación Cantabria Metal, está integrada por la Asociación Cántabra de Empresarios del Metal y Afines y la Asociación de Instaladores Eléctricos y de Telecomunicaciones de Cantabria.
Cantabria Metal nacio en 2007 con la legitimación suficiente para entrar a formar parte de la mesa negociadora de ambos Convenios Colectivos del sector y se encuentra presidida por José Ramón Pérez Gañán, los vicepresidentes son José Tresgallo y Angel Barrio, y la Secretaría la ocupa Eva Corta
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En términos generales, ¿qué impacto está teniendo la crisis en los diferentes subsectores industriales en términos de actividad y empleo y qué perspectivas se contemplan a corto y medio plazo?
José Ramón: A estas alturas todos conocemos el impacto de esta crisis económica de la que, ya desde agosto de 2008, se venía advirtiendo desde CEOE-CEPYME Cantabria. Una crisis de carácter global, en la que Cantabria sigue la pauta del resto del país y es que, España está en una posición especialmente vulnerable: muy endeudados con una productividad baja, con una crisis inmobiliaria agravada por la crisis financiera y con un sector empresarial que sufre de una manera intensísima la repentina y brusca escasez de crédito, que en algunas actividades ha complicado la situación hasta extremos dramáticos.
Sirva como muestra que en 2008, más de 16.000 empresas desaparecieron en España y que, como consecuencia, nuestro país tiene un paro creciente cuyas tasas doblan prácticamente a la media de la Unión Europea.
Esta realidad de destrucción de empresas y, por lo tanto, de destrucción de empleo, que se retroalimenta, nos ha llevado a los empresarios a manifestar que debemos evitar a toda costa seguir en ese círculo fatal de menos empleo-menos consumo-menos producción y de nuevo menor empleo.
Así, la previsión que manejamos es que nada volverá a ser como antes. Nos encontramos ante una crisis que va a cambiar decisivamente esquemas que creíamos consolidados.
En este panorama, la economía de mercado y de la libre empresa, es la única alternativa posible ante la crisis. Una libertad de empresa que exige un marco adecuado, unas reglas claras, justas y exigentes. Unas reglas que deben ser mínimas, pero también las necesarias para establecer un funcionamiento transparente de la actividad económica, con igualdad de oportunidades, que permita a las empresas crecer y crear puestos de trabajo y sea atractivo para que aparezcan nuevos emprendedores.
Hay que salvar a las empresas y con ellas los puestos de trabajo y la primera y urgentísima medida es la financiación, en la que lleva trabajando varios meses todos los empresarios desde CEOE-CEPYME Cantabria.
Las perpectivas no son buenas, pero los empresarios cántabros no vamos a caer en el conformismo y estamos tomando todas las medidas que están a nuestro alcance para hacer más breve y llevadera la crisis y más rápida la recuperación.
Ante el obligado relevo que se ha dado en la consejería de Industria, ¿qué valoración hacen de la labor del consejero saliente? ¿En qué aspectos debería existir continuidad y qué políticas consideran que debería corregir el nuevo titular del departamento?
José Ramón: La experiencia que ha tenido con el anterior Consejero de Industria ha sido satisfactoria y le deseamos el mayor de los éxitos en esta nueva etapa que comienza.
Al actual le seguimos actuaciones imprescindibles para el desarrollo económico, empresarial e industrial de Cantabria, como la creación real de más suelo industrial. Máxime en estos momentos, en los que todas las actuaciones son pocas para ayudar a las empresas y que éstas, puedan ser competitivas y mantenerse en el mercado.
Además, yo también le pediría al nuevo consejero que, de verdad, se haga un análisis pormenorizado de la política de I+D+i que se está llevando a cabo en Cantabria. Que se contemplen todas las fases, Investigación, Desarrollo e innovación de productos y se apoye decididamente a las empresas que en Cantabria se dedican a este sector, que es el que nos va proporcionar que podamos competir de verdad en el entorno globalizado.
Debemos abandonar la idea de que adaptar las empresasy las instituciones a internet es innovación. Esto se da por hecho en pleno siglo XXI. Además, eso no es innovar sino usar la innovación que crearon otros y debería estar ya más que superada.
¿Qué valoración hacen de medidas como las ayudas del plan estatal de competitividad del sector de automoción 2009 y, en todo caso, qué otras actuaciones reclamarían a las diferentes administraciones?
José Ramón: Nuestra valoración es positiva, vamos por el buen caminio, pero debemos fomentar políticas aquí tambiénm de I+D+i.
Las empresas cántabras del sector automoción han dado grandes pasos hacia la internacionalización, la globalización de su economía y la modernización de sus estructuras. El siguiente paso no puede ser otro que la apuesta decidida por la Innovación.
Innovar no es fácil, ya que requiere hacer cosas diferentes, y eso siempre comporta un
riesgo. Se trata de aprovechar el "Capital Intelectual", que suele ser uno de los activos
más importantes de nuestras empresas.
Hoy más que nunca, la innovación es imprescindible para la supervivencia en una economía globalizada y que está sufriendo una profunda crisis, en la queademás es imposible competir en costes.
Parece que el camino está trazado y el cambio de tendencia es imparable. Ahora nos toca a todos esforzarnos por no perder este tren.
De cara al futuro, desde el Gobierno Regional se está poniendo el acento en la actividad industrial asociada a las energías renovables. ¿Qué alcance le conceden a ese subsector como generador de actividad y empleo?
José Ramón: Las energías renovables se presentan como un subsector interesante al que vale la pena prestar atención, porque su fomento va a repercutir favorablemente no sólo en la creación de un subsector nuevo hasta ahora en nuestra Comunidad que creará empleo y riqueza, sino que puede tener una gran repercusión en el resto de los costes energéticos que maneja nuestra industria, en el medio ambiente y en la sociedad cántabra en general.
De todas maneras, conviene tener una visión más amplia del problema energético y que se acuerde a nivel nacional nuestro mix energético, sin excluir la energía nuclear que nos permita reducir nuestra dependencia exterior y garantizar el suministro a precios competitivos.
En este sentido, es urgente corregir y poner al día el déficit tarifario para poder mantener el esfuerzo inversor y para queno desaparezcan empleos en este sector, lo que ocurrirá si no se pone remedio antes del verano.
Por último, quiero destacar que es muy importante seguir en la línea de intentar fabricar todo el equipamiento necesario para la adaptación de estas energía renovables en empresas cántabras.
En el caso de Cantabria, qué alcance están teniendo problemas como la falta de financiación, la caída de la demanda o la morosidad para explicar la actual situación. En el mismo sentido, ¿habría otros factores o dificultades añadidas para la industria cántabra?
José Ramón: La industria de Cantabria tiene en términos generales los mismos problemas que la del resto de España. Problemas identificados desde hace tiempo y en los que venimos trabajando en los últimos años todos los empresarios de Cantabria.
Yo creo que lo que no podemos es caer en el víctimismo y en el pesimismo y hablar una y otra vez de las dificultades. Una y otra vez de lo que hay que hablar es de las soluciones y, en este sentido, la Junta Directiva de CEOE-CEPYME Cantabria aprobó el 26 de septiembre de 2008, una batería de 16 propuestas para paliar los efectos de la crisis económica que fueron presentadas al Gobierno de Cantabria, que es el que tiene margen de maniobra para, utilizando sus herramientas de gestión, contribuir a la reactivación de la actividad económica. Y en eso seguimos, buscando soluciones y trabajando para que puedan llevarse a cabo.
Por otra parte, creo que en Cantabria deberíamos dirigir todas las ayudas económicas a inversiones productivas, que nos generen valor añadido ( Centros de reciclaje y transformación, ahorros energéticos, etc).
La decisión del Banco Santander de ubicar en Cantabria su centro de proceso de datos ha vuelto a poner de relieve las dificultades para disponer de suelo para las empresas. ¿En qué medida las actuaciones en marcha suponen una solución a este problema -más allá del caso concreto del Santander- y hasta qué punto sería necesario un nuevo enfoque en las políticas de suelo?
José Ramón: La disponibilidad de suelo industrial debidamente calificado y urbanizado es un requisito esencial para la implantación y mantenimiento de la industria. Es básico el acondicionamiento de determinados territorios donde puedan instalarse establecimientos industriales, así como la mejora del equipamiento y los servicios de los polígonos existentes.
Los empresarios cántabros hemos sido conscientes de esta situación desde hace años, por eso, en las reuniones previas a la firma de la Concertación Social siempre hemos insistido en este tema, centrando nuestros esfuerzos en lograr un compromiso por parte del Gobierno para la habilitación de suelo industrial bien dotado y comunicado.
Este compromiso se ha recogido de forma amplia en los diferentes acuerdos de Concertación firmados y se han puesto en marcha diversos proyectos para la habilitación de polígonos industriales.
Ahora lo que hace falta es que se dé un empujón definitivo a estas iniciativas y se habilite finalmente todo el terreno necesario, porque su gestión está siendo más lenta de lo que los empresarios necesitamos en zonas como el Valle de Liébana por ejemplo, cuya implantación de suelo industrial es imprescindible, factible y, sin embargo, no se termina de llevar a cabo.
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